Richard y Maureen Kanka, del municipio de Hamilton, fundaron la Fundación Megan Nicole Kanka para concienciar al público sobre el peligro que representan para los niños los delincuentes sexuales convictos. El 29 de julio de 1994, la vida de Richard y Maureen quedó destrozada cuando su hija Megan, de 7 años, fue atraída a la casa de un vecino con la esperanza de ver a su cachorro. Poco después, a treinta metros de la puerta de su casa, Megan Kanka fue violada y asesinada.
El 17 de mayo de 1996, el presidente Clinton firmó la Ley Megan como enmienda a la Ley Jacob Wetterling sobre Delitos contra Niños. La Ley Megan exige que cada estado del país notifique al público cuando haya delincuentes sexuales peligrosos residiendo en su zona. La Ley Megan ofrece varias vías diferentes para notificar al público en todo el país. Cada estado ha creado el sistema de notificación que mejor se adapta a su constitución y a sus necesidades.
