Sylvia Brown, una joven exploradora, se asoció con líderes locales en Hackensack, Nueva Jersey, para establecer pequeñas despensas comunitarias en terrenos municipales, creando así puntos de acceso permanentes para los residentes que sufren inseguridad alimentaria. Bajo el lema "da lo que puedas, toma lo que necesites", estos puntos de distribución comunitarios, accesibles las 24 horas, están abastecidos con alimentos no perecederos y artículos de higiene personal.
